domingo, 27 de julio de 2008

“¿Qué hubo marica?” o “¿y qué más marica?”


Dejando de lado las noticias locales, la farándula nacional y demás temas que trato aquí, hoy me dio por escribir sobre un tópico que me rondó en la cabeza desde que empecé a ser muy consciente del hecho social.

Niños, niñas, jóvenes y adultos usan un término como si fuera cosa normal, el “marica” se ha convertido en una de las palabras más usadas en colegios, universidades, entornos laborales y sociales. Se ha vuelto tan “normal” que la vez en que me quedé pensando en eso fue por que iba en un bus y dos jóvenes con uniforme se hablaban y trataban así.

Según la real academia de la lengua española el término –marica- en primera instancia se remite a un pájaro llamado Urraca, y sólo hasta el tercer sentido se encuentra el significado que le da vida a una de las expresiones más comunes hoy en día, “Hombre afeminado y de poco ánimo y esfuerzo” ó “hombre homosexual”.

Tanto mujeres como hombres usan el término, y lo han convertido en algo tan “normal” que así no sea necesario usarlo, lo ponen en muchas de sus frases y diálogos. ¿Acaso saben que el decir “marica” hacen referencia a una condición sexual?. Yo creo que sí, no tanto porque hallan buscado sino porque el prejuicio social lo ha extendido a todos los estratos y dimensiones de la comunidad, y en muchas de esas ocasiones bajo un tono burlón o de insulto o rechazo.

Queramos o no, la cosa cala profundamente cuando se encuentran los contrarios en ideologías, pues la palabra termina siendo una especie de relajo que no pretende pasar de más, pero que en el trasfondo genera una mentalidad de insulto y agravio e incluso un rechazo psicológico cuando el término asume su situación social.

¿Será que aquellos dos jóvenes que escuche en el bus eran ambos homosexuales?, ¿Hasta que punto llegara la palabrita en nuestra jerga citadina?, ¿Qué solución se le puede dar a esto?, ¿Por qué se genero esto?, ¿Será sólo moda?

Ya veremos cómo prosigue…

Miren:

- "La palabra marica, etimológicamente tiene su origen en lo femenino, en la palabra María; los maricas somos las marías, por eso soy marica porque en esta sociedad machista el homosexual es menos hombre, y serlo es “ser mujer”, por eso no solo soy marica sino especialmente soy “una marica"

domingo, 13 de julio de 2008

Colombia: país de mujeres con toques de reinas



Que en este país lo que se ve son noticieros llenos de guerra, fútbol y reinas, es cierto. Todos los días se ve casi que lo mismo, con ese mismo toque sensacionalista que le impregnan los medios para poder vender. Y hoy, trasmitieron el concurso de belleza a nivel mundial, Miss Universo 2008.

Aquí la gente todavía se emociona con ver el show, vibran sus nervios al ver una jovencita linda que representa al país en un lugar tan lejano, Vietnam. Hombres y mujeres empiezan a sacar sus cuentas de puntajes o sus posibles 5 finalistas, hasta que llega el momento de decisión en donde toda la emoción se pone a prueba.

Cincuenta años lleva Colombia sin una señorita Miss Universo, y catorce años sin una virreina. Este año había esperanza pues la representante, que se veía hasta en las publicidades; brindaba seguridad, belleza, carisma y espontaneidad, algunos afirmaban que esta vez había una oportunidad.

Desfiló dentro de las 80 participantes, y quedó elegida dentro de las 15 semifinalistas, y como raro las sorpresas no dan espera, poco a poco se acercaron los minutos para el anuncio de las 10 finalistas, y la colombiana Taliana Vargas con su rostro enmarcado de alegría entró.

Desfile de traje de baño… con vestido de gala y sale ella reluciente con un manejo del paso seguro y piruetas con sus telas.

Vargas quedaba dentro de las 5 finalistas, entre ellas Venezuela, México, Rusia y República Dominicana. Antes de terminar el concurso, la miss Universo estaba entre la venezolana y la colombiana, hermanas de América del sur.

Y entonces, nuestra representante quedó de virreina, uno de mis acompañantes quedó decepcionadísimo al saber la noticia pues juraba que este año sí nos traíamos el título para la casa. Entre tanto los presentadores de un canal de televisión privado afirmaban que el título era de destacar, pues Taliana sobresalió y nos quitó de encima 14 años sin una virreina por lo menos.

Amanecerá y veremos en la sección de farándula todos los detalles del evento…(como raro, donde lo mínimo será media hora dándole a la noticia)

A todas estas, con el temita, me surgió una inquietud que es tan vieja como la profesión de las prostitutas, me refiero al concepto de belleza, en medio de tanto show, color y baile el presentador dijo “la belleza está en los ojos de quien la observa” y pienso que ante algo tan relativo, (aceptando entonces que los jurados deben acceder a tomar su decisión de manera tan subjetiva) ¿puede por lo menos existir un canon básico general de belleza?, de ser así, ustedes señores, señoras, señoritas y jóvenes:




¿Cómo hacen para definir que algo es bonito o no lo es?



Gracias.
*Foto: cortesía de un medio de comunicación colombiano.

lunes, 30 de junio de 2008

El fútbol. Los hombres. Las mujeres. El televisor.


Nada qué hacer. Tan pronto cuando se ve una pelota entrar a través de un arco los gemidos, gritos, palabras, aplausos, manotazos, y demás salen en reacción desencadenada en los seguidores del deporte más popular, el fútbol.

Los admiradores, o seguidores, se ubican por 90 minutos frente a las pantallas como hipnotizados, como zombis paralizados hasta que la vida vuelve a ellos en cada instante de posible gol, ya sea del equipo contrario.

Yo que me puse en el ejercicio de sólo observar a las personas mientras pasa un partido noto con asombro que la escena es aparentemente simple, quizá por que muchos se acostumbraron, pero a su vez es de analizar.

Empecemos. ¿Cuándo se ha visto que a nivel mundial se unan tantas almas en un mismo interés deportivo?, comenzando por ahí ya sabemos que el fútbol es un deporte que mueve masas.

Sigamos, ¿por qué razón los hombres son el grupo humano que más se inclina por este deporte?, ¡caray! Sí, son los hombres los que se desviven por un partido de fútbol, paran sus trabajos, paran el tráfico, dejan de caminar, olvidan sus deudas y problemas y entonces se vuelven seres dedicados con todos sus sentidos a una pantalla.

Continuemos, ¿por qué la gran mayoría de mujeres no se desviven por un partido de fútbol?, mientras eso sucede ellas siguen trabajando, siguen cuidando de sus hijos o cocinando, o como algunas, se dedican a metérseles por los ojos a sus novios, esposos y “amiguitos” vestidas seductoramente en vano.

La pantallita, se vuelve leal amigo del seguidor, donde deje de funcionar recibe golpes y hasta patadas de repuesto. Pero la maquinita es la que trasmite el partido, así que en cualquier esquina de un centro comercial se puede plantar un hombre a gozarse su partido.

Debo admitir que en determinado momento me dio risa ver aquello, estaba sentada en un restaurante con un hombre y entonces, un posible gol de su equipo y los 8 hombres que allí estaban elevaron al mismo tiempo un gritico entre sufrimiento y decepción mezclado con rabia e impotencia que me pareció cómico, además completando el cuadro a 4 de los 8 hombres les acompañaba una mujer que estaba con su mano en la cara de aburrimiento y mirándose al espejo, o mirando la cena, o mirando a su hombre.

Lectores… no por nada era mi pregunta de la encuesta, que no supimos cuántos era hombres y cuántas mujeres pero si comprobé que la pasión y la alegría mueven a quienes son seguidores mientras que la indiferencia a quienes poco les interesa.

Y al final, me queda una sensación de circo, ustedes ayúdenme a responder las preguntas.
*La fotografía es cortesía de Schmutzigale. Gracias.

domingo, 22 de junio de 2008

Sintiéndose el centro de Bogotá. II parte




Caminando derechito por la séptima, entre tiendas de ropa y restaurantes, se llega por fin a la gran congestionada y reconocidísima Calle 19.

Un río de cabezas pasando para arriba y para abajo, unas con pasos lentos y meditabundos, otras con pasos ágiles y estrepitosos, pero todas en la misma calle que abarca desde la carrera 3 y hacia abajo pasando la carrera 30.

Es uno de los sectores más movidos, cerca de allí hay gran parte de universidades, centros educativos, plazas, centros culturales, transmilenio, centros comerciales donde hay desde tatuadores hasta discos, y bajando uno se encuentra con las mujeres de mini falda listas a un cliente tímido.

Si por algo me gusta el centro es también por su variedad de personajes que se pueden encontrar, los chicuelos que vagan por las calles, los universitarios con sus atuendos extraños y destacables, las mujeres de mil formas, colores, y estaturas, los hombres de toda índole en sus vestimentas y demás.

Pero el paseo seguía, por eso la caminata debía seguir avanzando hacia el centro histórico de la capital colombiana, derecho por la misma séptima se encuentra uno con el edificio del canal Ci ty Tv y la avenida Jiménez en cuya esquina se la pasan los comerciantes de piedras preciosas ofreciendo y comprando. Cada vez que voy al centro, debo aceptar que, me obligo a comer las ricas empanadas que son de pollo o carne, recién hechas.

Luego, se llega a la plaza de Bolívar, lugar en donde se concentra a su alrededor el Capitolio Nacional, sede del Congreso de la República, el Palacio de Justicia donde está la Corte Suprema de Justicia, el Palacio Liévano, lugar en el que se encuentra la Alcaldía Mayor de Bogotá, también están la Casa de Nariño y el Palacio de San Carlos (Cancillería).

La inmensa Catedral Primada da la bienvenida siempre a las multitudinarias marchas (que ya hemos narrado en el blog) y además hogar de cientos de palomas blancas y grises que hacen magistralmente sus danzas en el aire cuando bajan en búsqueda de alimentos.

Si se está en aquél lugar cerca de las cinco y media de la tarde, el panorama es hermoso, el sol empieza a caer y las nubes dejan sus tupidas visitas entonces el cielo es claro, inspiración de pintores, poetas, enamorados, y hasta extranjeros. Las fachadas de los edificios se tornan anaranjadas al caer la tarde y las escaleras de la Catedral invitan a quedarse sentado viendo pasar el tiempo.

Dejaré hasta este punto de la descripción, por que el resto del centro histórico merece su tiempo y su recorrido lento, pero les dejo la invitación a darse esa caminata quienes viven en la ciudad o a los visitantes, y si usted es una de esas personas que está lejos de Colombia, entonces dedíquese a soñar con lo leído, pues a diferencia de películas que hablan muy mal de Colombia, yo les cuento que un simple paseo como el narrado aquí puede ser uno de los andares más agradables que se puedan tener.

Hasta Pronto.